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El deseo y la ausencia de deseo
El deseo está relacionado con la vida, pero la vida puede también carecer de deseos. Pero entonces la vida misma se vuelve imposible. Si todos los deseos desaparecen, entonces el cuerpo no puede continuar ya más porque el cuerpo es tan sólo un instrumento para que los deseos se vean colmados.. Los biólogos dicen ahora que hemos desarrollado los sentidos debido a los deseos, y que si pudieras desear persistentemente, el cuerpo desarrollaría nuevos sentidos.
El que tengamos ojos es debido únicamente a los deseos . Por lo común creemos que es porque tenemos ojos por lo que vemos. ¡No! Los biólogos dicen que debido a que existe un deseo de ver, se desarrollan los ojos. Si el deseo para ver no está ahí, los ojos desaparecen. Todo el cuerpo existe debido a los deseos.
El cuerpo tiene una inercia. Si estás corriendo y quieres detenerte de repente, no puedes. Tu mente se ha parado, tú has decidido parar, pero tienes que seguir corriendo un poco más debido a la inercia. Vas pedaleando en una bicicleta y ahora dejas de pedalear, pero las ruedas han acumulado una inercia.
Seguirán girando y tomará algún tiempo el que la bicicleta se detenga completamente. Por eso es por lo que siempre digo que si la bicicleta va cuesta arriba, se detendrá pronto. Si has dejado de pedalear y la bicicleta va cuesta arriba, se parará pronto. Puede que incluso se pare en el momento en que dejes de pedalear. Pero si va cuesta abajo, puede seguir rodando mucho más tiempo.
Con los deseos detenidos por completo, en realidad has dejado de ser un cuerpo. En este momento la antigua inercia operará y dependerá de muchas cosas.
El cuerpo y la consciencia se relacionan por los deseos. Por eso es por lo que, si una persona muere sin deseos, no reencarnará otra vez, porque ahora no hay necesidad, no hay una causa para crear de nuevo otro cuerpo.
La vida es deseo. ¿Mmm? La vida que conocemos es deseo. Pero hay otra vida que carece de deseos; la vida que descono-cemos. Esta vida requiere del cuerpo; aquella vida requiere la pura consciencia. Directa, inmediata. Esta vida utiliza el cuerpo, la mente, los instrumentos. Por eso es porque aparece tan confusa y apagada. No es algo inmediato.
Cuando algo te llega atravesando muchos medios distintos, te llega como distorsionado. Tiene que ser así. Tú nunca has visto la luz. Tus ojos ven la luz. Luego la luz es transformada en ondas eléctricas, en compuestos químicos. Nunca has visto estas ondas eléctricas, nunca has visto esos compuestos químicos. Estos compuestos transportan el mensaje y luego son decodificados en tu mente. Son sólo códigos. Luego al ser decodificados, la mente te da el mensaje de que has visto la luz. Y entonces dices, «He visto la luz; el sol ha salido». Nunca has visto al sol salir. Es tan sólo un proceso químico el que te informa. Nunca la misma salida del sol. Es sólo la foto que es decodificada de nuevo.
Toda nuestra experiencia es cómo esto. Indirecta. Toco la mano de mi amada, de mi amante, de mi amigo. En realidad, no la he tocado; no puedo, porque el tocar se queda en la punta de los dedos. Y luego, ha través de mi sistema, un impulso eléctrico llega a mi cerebro. Ese impulso es decodificado y digo, «¡Qué bello!» Esta percepción puede se creada estando mis ojos cerrados; este toque puede ser creado mediante un artilugio mecánico. Y si la misma frecuencia de onda que la creada por el toque de mi amada puede crearse, diré, «¡Qué bello!»
Ni siquiera el toque es necesario si el sistema portador del mensaje en el cerebro puede ser estimulado mediante un electrodo. De nuevo percibiré, «¡Qué bello!» Tan sólo con poner un electrodo en tu cerebro y con saber a que frecuencia se dan tus experiencias; con saber qué frecuencias percibes cuándo sientes amor, podremos pulsar los mandos y la misma frecuencia será creada por el electrodo en tu cerebro y empezarás a estar enamorado. ¿Cuál es la frecuencia que recibes cuando la interpretas como rabia? El electrodo puede crear la misma frecuencia y empezarás a sentirte enfadado.
¿Qué es lo que has vivido de la vida? ¿Que has conocido? No has conocido nada, porque todo lo percibes a través de tantos medios que sólo los mensajes indirectos te alcanzan.
Hay otra vida aparte del cuerpo, aparte de la mente. Entonces la experiencia es inmediata, sin intermediarios. Es directa, sin nada entremedio. Si la luz está allí y no hay nada entremedio, entonces por primera vez estás lleno de luz, no de mensajes codificados. Esta experiencia es la experiencia de lo Divino.
Puedo decírtelo de esta forma: si estás experimentando la Existencia a través de medios, esto es el mundo. Si estás experi-mentando la Existencia sin intermediarios, es Dios. Lo que se experimenta es lo mismo, sólo que el experimentador lo experi-menta de distinta forma.
Una forma es a través de algo. Te doy un mensaje, tú se lo das a alguien más, y luego él se lo da a otro y por fin alcanza al que tenía que ser entregado, al que concernía. Cuando llega, ha sido alterado. Cada vez que se entrega a alguien, es alterado. Con nuestros ojos no vemos así. No podemos ver de esta forma porque, de una forma sutil, cada instrumento es distinto. Por eso cuando yo veo la luz la veo de una forma particular. Cuando tú ves la luz, la vez de una forma distinta.
Cuando un Van Gogh ve el sol, en verdad lo ve de un modo distinto, porque se vuelve como loco, empieza a bailar, a llorar, a gritar. Se vuelve loco cuando ve el sol. Durante todo un año Van Gogh estuvo pintando continuamente cuadros del sol. No podía dormir, estaba enloquecido. Y en Arles, donde el sol es abrasador, durante un año el sol le estuvo cayendo a plomo sobre su cabeza y el seguía en el campo pintando. Pintando durante un año entero continuamente. Se volvió loco. Tuvo que ser internado durante otro año en un manicomio y la única razón fue que no pudo soportar tanto sol.
Pero nadie enloquece así. Se suicidó y escribió una carta. Y en la carta había escrito, «Debido a que he pintado todos los rostros del sol, ahora no hay necesidad de vivir. He pintado todas sus posibles caras. He conocido al sol de todas las formas posibles, ahora no hay porqué vivir. Ahora puedo dejarme morir». En verdad debe de haber visto al sol de distinto modo. Nadie enlo-quece por perseguir al sol. ¿Por qué esta locura?
El debía de poseer un sistema sensorial distinto. Ahora los psicólogos dicen que él debía de tener distinta química, distinta composición intrínseca. Es posible que pronto lleguemos a la conclusión de que los poetas poseen una distinta cantidad de ciertos compuestos químicos y sólo debido a esto es por lo que empiezan a volverse como locos tras las flores, tras las nubes. Para todos los demás, esto carece de sentido. Está bien que haya una flor, pero no tiene sentido el pintarla una y otra vez, el escribir poesías y vivir para ella. Ciertamente algo como el LSD debe de tener algún compuesto químico intrínseco. Un bailarín posee una química diferente. Parece que la bioquímica trabaja de modo distinto.
Por eso cuando digo que la vida implica deseos, me refiero a esta vida, no a esa. Está vida implica deseos. Cuantos más deseos tengas, más percibirás esta vida. ¿Mmm? Por eso es por lo que los que persiguen deseos corriendo tras ellos, aparentan estar más vivos; decimos que están mucho más vivos. ¿Qué es lo que haces? ¡Correr! ¡Todo el mundo corre y todo el mundo está tan vivo! ¿Estás tú muerto?
Pero hay otra vida también. Mas amplia, más profunda, más vital, más inmediata y directa. Tenemos una palabra para describirla aparokshanubuthi: experiencia inmediata. Dios debe ser contemplado, pero no con los ojos. Ha de ser escuchado, pero no con los oídos. Debe ser abrazado, pero no con las manos, no con el cuerpo. Pero ¿cómo podemos lograrlo?
Conocemos sólo de dos cosas: la vida de deseos y la muerte de los deseos. No conocemos esta otra dimensión: la vida sin deseos y la Liberación sin deseos. Pero si nos volvemos conscientes del mecanismo del deseo, podemos crear una distancia y en el momento en que la distancia es creada, la vida comienza a moverse hacia otra vida.
Osho
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