|
El hombre existe como en sueños.
El hombre está dormido. Lo que se conoce como vigilia es también un sueño, y es imposible que salgas de tu sueño, porque la mente hasta es capaz de soñar que ha salido de su sueño. La mente puede soñar que ahora ya no duerme, y en sueños no puedes saber que es un sueño. Sólo lo puedes saber cuando has salido de él.
Nunca puedes conocer un sueño en el presente, siempre lo notas cuando ha pasado. Nadie puede decir jamás que esto es un sueño. El tiempo presente no puede ser usado para hablar del sueño, siempre dices esto fue un sueño.
Cuando digo que el hombre está dormido, esto debe entenderse. Estamos durmiendo veinticuatro horas al día.
De noche nos cerramos al mundo exterior soñando dentro. En el día nuestros sentidos están abiertos hacia al mundo exterior, pero el sueño continua por dentro.
Cierra tus ojos por un momento, tú puedes soñar, eso es una continuidad. Estás consciente del mundo externo pero, pero tal conciencia no está exenta de la mente que sueña, está sobre puesta a ella, pero en el interior el sueño continúa.
Por eso no vemos lo que es real aunque nos creamos despiertos. Imponemos nuestros sueños a la realidad. No vemos lo que está, siempre vemos nuestra proyección.
Si te miro mientas hay un sueño en mí, te volverás un objeto de proyección. Proyectare mi sueño en ti, y lo que perciba de ti estará mezclado con mi sueño, con mi proyección. Cuando te amo apareces ante mi completamente diferente que cuando no te amo, No eres el mismo. Te he usado como una pantalla y he proyectado mi mente sobre ti. Si te amo o no, tú eres el mismo –la pantalla es la misma— pero la proyección es diferente. Ahora eres usado como pantalla para otro sueño, y otra vez el sueño puede cambiar. Nunca vemos lo que es. Siempre estamos mirando nuestro propio sueño proyectado en lo que es.
Así la mente que sueña crea un mundo alrededor del cual no es real, esto no quiere decir que el mundo no exista, que el ruido que oímos ahora no esté. Existe, pero tal como es, y eso no lo podemos saber hasta que los sueños de la mente cesen.
Para algunos este ruido puede ser música, para otros sólo molestia. En algunos momentos no notas el ruido, en otros tomas conciencia. A veces lo toleras y a veces te es insoportable. Y el ruido es el mismo, todo está igual, pero tu mente cambia.
Con tu mente que sueña, todo a tú alrededor se colorea. Y esa ilusión no se encuesta por ninguna parte. Así que cuando alguien despierta no es que desaparezca el mundo; pero este mundo que conocías antes, desaparece completamente. Un entero mundo nuevo, un mundo objetivo aparece en su lugar. Todos los colores, las formas, los significados e interpretaciones dados por ti de acuerdo con tu mente dormida, no existen más…
Si estás despierto, entonces para ti eres el mismo, no sólo en esta vida, pero en todas las que han pasado en la eternidad. Tu yo real ha permanecido igual. Es inmutable…
Osho
La verdad esta en todas partes.
Tú estas rodeado de verdad, vives en el océano de la verdad, pero no sabes nada de ella. Tú eres tan ignorante acerca de la verdad como el pez lo es acerca del océano.
Pero crees que sabes por haber leído un libro, porque puedes recitar el Corán, el Gita, la Biblia.
La gente cree que recitar, recordar, es saber; no solo eso, sino además cree que es el único saber que existe.
El recuerdo, la memoria, no es saber. ¿Que sabes por recordar algo? Un loro puede hacerlo, una maquina puede hacerlo, y de un modo mucho más eficiente que tú. ¿Que valor tiene eso? Un ordenador puede recordar al completo los Vedas, el Corán, la Biblia y todas las escrituras y además puede presentar todos sus conocimientos cuando se lo pidas.
Pero un ordenador no tiene consciencia, atención, alma. El hombre que confía demasiado en su memoria y piensa que es sabiduría empieza desaparecer como hombre y al final se convierte en un mecanismo.
La memoria es mecánica.
Debes renunciar al conocimiento que esta almacenado en la memoria. Ese es el verdadero muro. Es la idea de que sabes lo que te impide volverte inocente, lo que te impide volverte como un niño. Si eres un hindú, ¿Como vas a ser inocente? Ya has sido corrompido, ya has recogido una opinión. Ya han entrado en tú mente las escrituras, las ideologías, los conceptos, las filosofías. Ya te has vuelto astuto.
Eres listo. ¿Como vas a ser inocente?
Cuando un niño nace y abre los ojos por primera vez, ¿es cristiano, es musulmán, es hindú? Esos ojos son los ojos reales...
La memoria tiene que ser usada, pero uno no debería identificarse con ella. Yo no estoy diciendo que tienes que desacerté de la memoria, solo hay que desacerté de la identificación.
Y te sorprenderás cuando uno se deshace de la identificación puede utilizar la memoria mucho mas eficientemente que antes, porque entonces es un mecanismo que puedes usar cuando lo necesites. Pero mantente alejado, distante, puro.
Mantente niño.
Jesús solía decir:(Hasta que no seas como un niño no entraras en el reino de Dios)
Osho
|