|
El buscador es el ego
Los sufis tienen un hermoso refrán. Dice así: <<A Dios no se lo encuentra buscándolo, pero aquellos que no lo buscan nunca lo encuentran>>.
Primero un hombre tiene que buscar, aunque luego también tiene que rendir su búsqueda; porque en la búsqueda todavía esta el buscador. El buscador es el ego. Por supuesto, si nunca empiezas a buscar, nunca encontraras. Tienes que estar sediento de Dios. Tienes que empezar a moverte, ir a ciegas en la oscuridad.
Pero no te vuelva adicto a ir a ciegas. Llegara un momento en el que empieces a sentir que tu voluntad no esta teniendo éxito.
Pero ese momento sólo llega a través de la voluntad, del esfuerzo, del arduo esfuerzo. Llega un momento en el que sientes que tu voluntad ha fracasado, que has sido derrotado por completo. En esa derrota total está la victoria. En esa completa derrota tú te rindes. En esa completa derrota empiezas a llorar. En esa completa derrota piensas: <<Ya no puedo hacer nada más. Estoy acabado. He hecho todo lo que he podido>>. En esa derrota total, tú desapareces. Tú ya no estas ahí. El buscador ha desaparecido; a través de la búsqueda. Buscar a Dios es buscar lo imposible. Buscándolo no puedes encontrarlo.
Si pudieras encontrar a Dios buscándolo, entonces seria algo que pudieras poseer, entonces podrías tener a Dios en tus manos, entonces Dios sería de tu propiedad; entonces Dios no sería más grande que tú.
Lo que puedes buscar tiene que ser más pequeño que tú, no puede ser más grande que tú. Lo bajo no puede buscar lo elevado, lo pequeño no puede encontrar a lo grande. No puedes poseer el infinito, lo eterno, eso es absurdo. Pero para comprender que es absurdo, uno tiene que empezar a buscar.
No lo sabaras de ninguna otra forma. Uno empieza a desear a Dios… eso significa que uno se está moviendo, deseando, anhelando a Dios… eso significa que uno se está moviendo, deseando, anhelando lo imposible. Un día u otro la derrota es absolutamente segura. En esa derrota algo trasmuta, se transforma.
En esa derrota el buscador desaparece, desaparecerá; viene la rendición. Sin esa derrota, no puedes rendirte. ¿Cómo vas a rendirte? En tu interior seguirás pensando: <<podría haber tenido éxito>>. O incluso puedes pensar que esa rendición es algo que estas haciendo tú, que también eres el hacedor de esta rendición. Pero entonces no es rendición. La rendición es algo que sólo puede ocurrir en la derrota total. Sólo la derrota total, en la que no queda ninguna sola esperanza, ni un solo rayo de luz en la noche oscura del alma, te prepara para la rendición. Te lo ha aportado todo, ahora no queda nada. Estás vacío.
En este vacío… rendición. Ese vacío florece en rendición. En ese vacío tú no eres, llega algo nuevo. El buscador ya no está ahí, la voluntad a desaparecido, pero la búsqueda esta ahí, el anhelo esta ahí; más aún, porque la energía que antes se empleaba en la búsqueda también se ha convertido en anhelo. Ahora simplemente estas sediento, sabiendo perfectamente que no puedes hacer nada.
Ese momento de desesperación total trae gracia.
Cuando caes rendido y no puedes moverte ni un centímetro por ti mismo, cuando te conviertes de nuevo en un niño y lloras llamando a tu madre, la madre viene, Dios viene a ti, pero tienes que volver a ser desvalido.
Osho
Tu búsqueda es mental...
¿Como puedes tú buscar la verdad? ¡Tú eres irreal! ¿Como vas a buscar lo divino? ¿Como vas a buscar la verdad? Como mucho, tu mente proyectara una ilusión. Como mucho , proyectara una verdad. Te imaginarás una verdad, soñaras una verdad.
Por eso los hindúes ven a Krishna cuando alcanzan lo divino y los cristianos ven a Jesús cuando llegan a la verdad.
Pero la verdad no es ni Hindú ni cristiana, la verdad no es ni Krishna ni Cristo. ¡Esas son formas, ropajes! Y si lo que te llega todavía sigue siendo vestidos, eso muestra que estas lleno de opiniones (cristianas, hindúes) y las proyectas.
No busques la verdad... No puedes buscarla. ¿Como vas a buscarla? Toda búsqueda es de la mente, todas las búsquedas surgen de la mente.
La consciencia nunca busca, nunca persigue nada; la consciencia simplemente es. Es ser, no es un deseo. La búsqueda es un deseo. Has buscado la riqueza en el mundo, el poder y el prestigio, y has fracasado. Ahora buscas a Dios y la verdad, pero tú eres el mismo. Nada ha cambiado solo las palabras. Antes era <<poder>>, ahora es <<Dios>>; pero eres el mismo buscador.
La verdad no se puede buscar. Por el contrario cuando toda búsqueda cesa, es cuando la verdad llama a tu puerta; cuando el buscador ya no existe, la verdad te llega. Cuando dejas todos los deseos, cuando ya no tienes ningún motivo para ir a ninguna parte, de repente descubres que estas iluminado.
De pronto encuentras que tú mismo eres el templo que buscabas. De repente llegas a darte cuenta que tu eres Krishna, de que tú eres Jesús. No te llega ninguna visión; eres el origen de todo, eres la propia realidad...
Osho
|